Si la primera noche fue buena en artistas y emociones, la segunda superó las expectativas del numeroso público que se dió cita nuevamente en el Parque Yrigoyen de la ciudad de Rosario. La noche templada se prestó a la celebración y la música, el baile, la gastronomía y la muestra de artesanos estuvieron dando el marco a esta fiesta del pueblo que, sin dudas, y a pesar de sus 25 años de vida, a partir de ahora será el festival folklórico que Rosario se merece tener. Claro que deberán pulirse muchas cosas, como la selección de artistas, los horarios y sobre todo lograr la colaboración de las autoridades municipales, ya se sabe que ningún festival se puede realizar sin ayuda oficial.
