CHALTEN

Ubicación

País: República Argentina.
Provincia: Santa Cruz.
Departamento: Lago Argentino.
Latitud: 49° 19’ 53.07” Sur.
Longitud: 72° 53’ 10.06” Oeste.
Altitud media: 3405 metros sobre el nivel del mar

 

Su nombre se lo debe a la mítica montaña que se destaca del resto de los picos que la rodean. Chaltén es un término de la lengua aonikenk con la que los antiguos Tehuelches nombraban a esta montaña que consideraban sagrada. Su significado es montaña humeante, pues ésa es la impresión que da cuando las nubes se encolumnan con el viento en su cima.

El 02 de marzo de 1877 (época de migraciones, colonizaciones y otros robos..) el Dr. Francisco Pascasio Moreno (el Perito) lo bautizó como Fitz Roy,  en honor al capitán del HMS Beagle, Robert Fitz Roy, quien recorrió el río Santa Cruz en 1834. La familia de Fitz Roy le cedió a Moreno, a petición de este último, los mapas de la zona hechos en las expediciones del capitán con la condición que algún hito geográfico fuese bautizado con el apellido del explorador británico, petición que fue cumplida por el Dr. Moreno al bautizar, nada ni nada menos, que el sagrado monte de los Tehuelches.

Luego de la gradual ocupación de los colonos españoles a partir del siglo XVII y de la persecución y reducción sistemática de los pueblos originarios conocido como “Campaña del Desierto” iniciado por el Gral. Roca en 1879, el pueblo tehuelche mermó su población de manera dramática, sobreviviendo marginados y olvidados por la sociedad argentina.

Aunque la cartografía oficial argentina ha preferido, en el 2014, recuperar la denominación ancestral y denominarlo Chaltén a cambio de Fitz Roy, un no se ha aprobado legalmente.

Los Aonikenk (en su propia lengua significa “gente del sur”) o tehuelches (en lengua mapuche) fueron los últimos aborígenes en poblar la actual provincia de Santa Cruz, al sur de la Patagonia. Sus grupos tribales de hábitos nómades migraban por la estepa entre la costa y la cordillera, movilizados fundamentalmente por la caza de su alimento: el guanaco y el choique.

 

Autor entrada: NORA POSSETTI

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *